PAGINA PRINCIPAL PAGINA PRINCIPAL PAGINA PRINCIPAL


DIRECCION DE EIB DE LA COSTA Y GALAPAGOS DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA SIERRA DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA AMAZONIA DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA SIERRA DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA AMAZONIA DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA AMAZONIA DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA SIERRA DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA AMAZONIA DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA AMAZONIA
DIRECCION DE EIB DE LA COSTA Y GALAPAGOS
DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA SIERRA
DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA AMAZONIA
DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA SIERRA
DIRECCION REGIONAL DE EIB DE LA AMAZONIA

Kichwa Amawta Kamachik

Visitantes


Diseño y Administración:
Comunicación y Sistemas
Juan Carlos Illicachi G.
Sugerencias y comentarios: Telf: 2503040, email: jucailli@dineib.edu.ec


FEDERACION DE CENTROS SHUAR

Fuente: Nuestro Proceso Organizativo,
Edición CONAIE

Descargue documento completo

Los Shuar habitamos desde hace miles de años la región amazónica, concretamente en lo que hoy son las Provincias de Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Pastaza, en un territorio que se extiende al sur y oriente desde el río Pastaza y la cordillera de los Andes.

Desde la época de la Colonia hemos sufrido el asedio de los extranjeros que han incursionado en nuestro territorio en busca de oro y otras riquezas, a través de diferentes agentes: expedicionarios, misioneros (jesuitas, dominicos, salesianos, etc.), colonos, militares, comerciantes, etc.

En los primeros años de la invasión española se fundaron ciudades como: Sevilla del Oro, Logroño, Valladolid, etc. La actividad fundamental en esta época fue la extracción de oro con la utilización de la mano de obra indígena. Sin embargo nuestro pueblo, formado por hombres libres, no contempló impasible esta invasión y reaccionó tenazmente ante la agresión de los invasores. En 1599 bajo el mando del Cacique Kirup, nuestros antepasados destruyeron Logroño, Sevilla de Oro, Huamboya, Valladolid y Zamora. Los intentos de reducir a nuestro pueblo continuaron en los siglos XVII y XVIII a través de expediciones militares como la del jesuita Viva con Jerónimo Vaca en
1692 (Izaguirre en Costales, 1978:19) y de constantes acercamientos por parte de misioneros que buscaban "evangelizamos" y "civilizamos". Todos estos avances y deseos de sometemos ya sea con las armas o el evangelio, fueron firmemente rechazados por el pueblo Shuar.

Con la creación de la República del Ecuador, y la consecuente delimitación de fronteras, los Shuar fuimos divididos, de tal manera, que una parte quedó adscrita al Perú y otra al Ecuador. La cesidad de afianzar las fronteras constantemente asediadas por sus países vecinos, especialmente el Pero, así como el afán de integrar nuestros territorios a la vida económica del país, llevó a que en 1888 se cree el Vicariato de Méndez y Gualaquiza en base a un acuerdo entre el Gobierno y el Vaticano. Este Vicariato se lo encargó a los misioneros salesianos cuya tarea fundamental era "civilizar" y "cristianizar" a los indígenas. Esto significaba someter ideológica y culturalmente a nuestro pueblo para facilitar el ingreso de colonos a nuestro territorio. La labor de los misioneros fue reconocida en los siguientes términos:

"Vuestra labor y la de nuestros abnegados compañeros tiene doble trascendencia: la de reivindación de nuestras tierras en tregadas a la barbarie, y de reducción de la vida salvaje a los términos de la civilización cristiana y también de conquista pacífica de tierras casi desérticas que Dios ha creado para aprovechamiento del género humano y no para madriguera de bestias feroces y tribus indómitas". (Anónimo, 1952:49-50).

Así, vemos que no se nos consideraba humanos sino bárbaros, salvajes y que la incorporación de nuestras tierras fue el objetivo fundamental. Esta concepción de que somos "salvajes" y de que nuestras tierras son deshabitadas es la que ha guiado todo el proceso de nuestra incorporación a la
sociedad nacional.
Los salesianos en búsqueda de cumplir con su cometido, utilizaron muchos medios para entrar en contacto con nosotros (regalos, visitas, etc.), pero todo era en vano por lo que:

"...intuyeron que para salir avante en su empresa, era menester sondear la raíz misma del mal, arrancando a los párvulos del ambiente malsano y pestífero de las costumbres bárbara mente jíbaras para luego educarlos cristianamente al amparo y tranquilidad de los internados". (Anónimo,
1942:4).

En los internados, los niños Shuar fuimos separados de nuestros padres y llevados a lugares alejados y extraños donde "... se nos hablaba en castellano, lengua que tuvimos que aprender olvidando la nuestra... hasta nos castigaron cuando hablábamos en Shuar", "...todo lo que había sido
nuestra vida anterior y que representaba a nuestros padres era mal.. ni siquiera podíamos visitarlos para no "contaminamos" de sus "malas costumbres". Se nos consideraba "adoradores del demonio, idólatras" y por eso se nos impuso e instruyó en la religión católica como único medio de salvación. Se nos obligó a cambiar nuestros vestidos, nuestras formas de producir, de alimentarnos, de casarnos, etc. Se nos enseñó a respetar a autoridades que no eran Shuar... a que éramos parte de una patria diferente por lo que no podíamos visitar a nuestros hermanos que quedaron en territorio peruano, convirtiéndonos en extranjeros en nuestro propio territorio..." (entrevistas a ex-internos).

Los misioneros salesianos ejercieron tutelaje sobre nosotros a través de contratos con el Estado. Así se convirtieron en nuestros representantes legales. Las concesiones de tierras las recibían ellos para la misión, ellos hablaban por nosotros, ellos eran los intermediarios para todos los trámites que necesitábamos realizar.

Junto con los misioneros llegaron los comerciantes, militares, colonos, etc. Primero unos pocos y luego cada vez en mayor número. Empezaron a robarnos nuestras tierras. Nos engañaban para apoderarse de ellas y así nos fueron obligando a adentrarnos en la selva o a quedarnos como partidarios y asalariados de categoría ínfima (Federación de Centros Shuar, 1976:93).


A partir de la década del 70, el IERAC, el CREA y PREDESUR, organizaron proyectos de colonización dirigida y semidirigida como por ejemplo: El de Palora que afecta 262.000 has.; Upano-Palora, 12.000 has.; Morona 300.000 has.; etc. Todos estos programas estaban destinados a solucionar el problema de los campesinos de otros sectores del país, pero sin tomar en cuenta que estas tierras no eran "baldías" ni "deshabitadas", como constaban en sus proyectos pues, desde hace miles de años nuestro pueblo las ha habitado.

Ante esta arremetida brutal de la colonización, ahora incentivada por el mismo Estado, especialmente los ex-internos veíamos que cada vez nuestro pueblo perdía sus derechos sobre la tierra, que ya no podíamos vivir en ella. La sociedad nacional nos discriminaba por ser Shuar. Estábamos perdiendo nuestra identidad. Estos hechos nos llevaron a la reflexión y discusión sobre
nuestros problemas determinando la necesidad de unimos para organizamos, como único mecanismo de sobrevivir y conservar nuestra identidad propia, defendiendo el derecho a nuestro territorio, a nuestra cultura, independencia y desarrollo.

Con el apoyo de algunos misioneros salesianos, que habían trabajado con nosotros y tomado conciencia de nuestros problemas, se convocó a una primera reunión entre el 13 y 17 de septiembre de 1961 a la cual concurrieron 23 dirigentes Shuar y algunos misioneros salesianos. En este encuentro se elaboró el primer Estatuto de la Asociación Local de "Centros Jívaros" cuya finalidad era: "Una vida individual, familiar y social en condiciones dignas de la persona humana" postulado que sigue vigente a lo largo de la historia de nuestra Organización.

Con acuerdo ministerial No. 4643 de 18 de octubre de 1962, se logra la personería jurídica de la Asociación Shuar, y un mes más tarde se aprueban las Asociaciones de Limón, Méndez, Bomboiza, Chiguaza, Sevilla, Yaupi, con lo que se da el paso definitivo para estructurar la Federación de Centros Shuar.

En la primera Convención Provincial de Dirigentes Shuar, llevada a cabo del 9 al 13 de enero de 1964, con la presencia de 52 representantes Shuar, delegados oficiales y algunos salesianos se redactaron los estatutos de la Federación, los mismos que fueron aprobados por el Ministerio de Bienestar Social mediante acuerdo No. 2568 del 22 de octubre de 1964.

La Federación de Centros Shuar nace para la promoción y el mejoramiento social, económico y moral de sus miembros y como institución coordinadora de proyectos de tenencia de tierra, etc. Tiene dos metas fundamentales: el reconocimiento de la cultura Shuarcomo sistema constitutivo de la sociedad ecuatoriana, esto es "...la autodeterminación del grupo Shuar en un nuevo concepto de Estado Ecuatoriano Pluralista"; y, el logro de la autosuficiencia económica, Como la base de un desarrollo libre de presiones e influencias del exterior, pues de otra forma ".. .iniciativas de cualquier naturaleza, no irían más allá de un método menos moderno y autodirigido de integración y hasta de
asimilación al grupo dominante. Es decir, acabaría en otra marginación y luego en la muerte biológica del grupo" (FESH, 1976:129).

La Federación de Centros Shuar se organiza en tres niveles. Uno, los centros que originalmente fueron creados por los salesianos al estilo de las comunas de la sierra con el fin de congregar a la población para que sea más fácil su evangelización. Cada comuna tenía el nombre de un santo y cuando se celebraban las fiestas patronales se reunía la población, facilitando la administración de sacramentos. "Con la iniciativa del padre Juan Shutka, se cambiaron estas comunas a centros, con el objeto de facilitar el trabajo comunitario para la construcción de aulas escolares, capillas, etc. Para la dirección de estos trabajos y la unificación de los Shuar se nombraron síndicos que trabajaban junto con los sacerdotes" (entrevista a dirigente).

Dos, las asociaciones, se constituyen en base a la agrupación de centros ubicados en una misma zona. Cada Asociación, cuenta con su estatuto, aprobado por el Ministerio de Bienestar Social, al igual que los 263 centros que agrupan a 40.000 socios aproximadamente.

Tres, la federación que agrupa a 23 asociaciones y 263 centros, realiza su labor a través de las Comisiones de: Arbitraje y Tenencia de Tierras, Educación, Trabajo y Cooperativas. Medios de Comunicación Social, Salud. Al frente de cada comisión está un dirigente, que es elegido junto con el Presidente y el Vicepresidente de la Federación en la Asamblea General, máxima autoridad del pueblo Shuar que tiene lugar en enero de cada año.

Desde un principio la Federación se planteó como uno de sus objetivos prioritarios la defensa del territorio Shuar. En un primer momento se lo hizo mediante la obtención de títulos individuales, pero en vista de que esto acarreaba un sinnúmero de problemas por la posibilidad de venta a extraños, se recurrió a la obtención de títulos comunales para cada centro. La Federación ha procurado agilitar la medición y legalización de tierras, para lo cual, en la actualidad cuenta con personal especializado e ifnraestructura propia. Pese a estos esfuerzos de la Organización, todavía muchos de nuestros centros no tienen títulos por lo cual seguimos enfrentando problemas de invasión de tierras por parte de colonos.

Otro de los problemas fundamentales de nuestro pueblo ha sido la falta de una educación que tome en cuenta nuestra realidad, no de aquella que nos hizo olvidar nuestra cultura y nos convirtió en mano de obra barata, sino una que permita formar al Shuar consciente de sus problemas, que revalorice su cultura y participe en la sociedad nacional como integrante de ella. Para solucionar este problema y acorde a los objetivos de la Federación, se vio la necesidad de contar con un sistema educativo propio. Esto se hizo realidad en octubre de 1972, cuando empezaron a funcionar las Escuelas Radiofónicas, Bilingües, Biculturales Shuar, sistema que fue definitivamente oficializado por el Ministerio de Educación mediante Acuerdo Ministerial No. 11-60 en el año de 1977.


Este sistema de educación permite superar los problemas de distancia, maximizando los esfuerzos y disminuyendo los costos de operación y sus programas están acorde a nuestras necesidades. El Servicio de Educación Radiofónica Bicultural Shuar (SERBISH), cuenta en la actualidad con 6.000 alumnos de enseñanza elemental y media, con 244 centros escolares a cargo de 307 teleauxiliares. 10 telemaestros, 13 supervisores zonales y personal administrativo. Este sistema educativo funciona gracias a Radio Federación Shuar que cuenta con cuatro equipos de onda corta y personal técnico idóneo. Esta emisora a más de servir al programa escolar, transmite programas culturales y de promoción social dirigidos al resto de la población. Además, permite llevar adelante un programa de educación compensatoria que ofrece instrucción a quienes no han tenido oportunidad de recibirla.

Constantemente se busca el perfeccionamiento del sistema educativo, tanto en sus aspectos técnicos como de infraestructura. Para ello, se organizan cursos para capacitar al personal docente y técnico que trabaja en el sistema, así también constantemente buscamos la ayuda de diversas instituciones para seguir construyendo aulas escolares.

El problema de salud es una constante preocupación de la Federación , por ello frecuentemente ponemos en práctica programas de prevención de enfermedades y de curación de las mismas, para ello contamos con personal capacitado propio, es decir médicos, auxiliares de enfermería y promotores de salud, quienes trabajan bajo convenio con el Ministerio de Salud Pública, en sub-centros y puestos de salud, localizados en lugares estratégicos, que permiten una mejor cobertura. Con la colaboración del Ministerio de Salud y la Misión Salesiana se organizó el "servicio de ambulancia aérea", mediante el cual se atienden los casos de emergencia transportando a los pacientes del Trans Kutukú o de otros centros a los centros de salud para que puedan ser debidamente atendidos. Mediante cursos y programas radiales se busca incentivar la educación para la salud en beneficio de los asociados.

En el campo económico, al igual que otros pueblos indios, los Shuar hemos sufrido las consecuencias de la explotación, de colonos, comerciantes, etc. Por ello hemos buscado desarrollar también programas tendientes a buscar nuevas fuentes de ingresos. Uno de éstos, es el programa de Grupos de Desarrollo Ganadero, que se lo lleva adelante desde el año de 1968. En la actualidad
funcionan 102 grupos de desarrollo ganadero distribuidos en los centros que conforman las diferentes Asociaciones. Se cuenta con un capital de S/ 45´000,000.00 el mismo que es manejado bajo la supervisión de los promotores ganaderos, teniendo en la base un coordinador que cumple
funciones de promoción, control y evaluación. A pesar del éxito de este programa, debido a la creciente necesidad de las bases y la formación de nuevos grupos organizados de trabajo, los fondos con que contamos son insuficientes para poder satisfacer las nuevas demandas.

Con el objeto de detener la explotación por parte de los colonos, la Federación Shuar ha organizado un sistema de comercialización de la carne, mediante la instalación de un frigorífico y cuenta con transporte propio para el mercadeo; este programa está complementado a nivel de los centros con tiendas comunales que ofrecen artículos de primera necesidad sin la intervención del intermediario.

Estamos conscientes que todos estos programas no se pueden llevar adelante, sin la debida capacitación del personal, tamo de dirigentes como de líderes de base. Por ello, a más de la sede de la Federación en Sucúa construida en 1968, nuestra Organización cuenta desde 1976, con un Centro de Formación, con capacidad para 120 personas. En este Centro se realizan las Asambleas Generales, Ordinarias y Extraordinarias y más encuentros de la Federación, y también está abierto a recibir grupos que soliciten su servicio.

Para la construcción de la infraestructura necesaria especialmente en la Sede de la Federación, se cuenta con un aserrío y una carpintería.

Para poder superar el problema de falta de vías de comunicación, especialmente de los centros ubicados en el Trans-Kutukú, la Federación mediante convenio con el SAM (Servicio Aéreo Misional), ofrece al pueblo Shuar el transpone aéreo. Este servicio, permite también apoyar programas y
actividades de la Federación.

Si bien hemos logrado importantes avances, los problemas del pueblo Shuar no se han superado completamente. La Federación pese a sus esfuerzos no puede satisfacer las necesidades de los diferentes centros, es necesario que el Estado también cumpla con su obligación, hacia nuestro pueblo.

Además en el último tiempo hemos enfrentado un problema que afectó la integridad del pueblo Shuar con la creación y legalización de la Nueva Asociación Shuar del Ecuador, formada por un grupo minoritario de disidentes de la 23ª Asamblea General realizada en enero de 1986. Gracias a nuestra lucha constante y al apoyo solidario de otras organizaciones indígenas y populares, en los primeros meses de este año (1987) hemos conseguido la derogatoria del decreto que creaba esta organización, así como su promulgación en el Registro Oficial.

ASOCIACION INDEPENDIENTE DEL PUEBLO SHUAR
ECUATORIANO AIPSE

A pesar de que por historia, por cultura y por lengua somos una sola nacionalidad Shuar, una parte hemos estado bajo el influjo de la Unión Misionera Evangélica. Ellos entraron con sus avionetas y equipo, cambiando gran parte de nuestra cultura y nuestra identidad Shuar. Nos inculcaron el conformismo, para lo que se nos mantuvo aislados sin saber qué pasaba con el resto del país y de las organizaciones. Además, nos hicieron partícipes de su enemistad con los salesianos y con los Shuar católicos.

En 1963, bajo la iniciativa de Colón Altamirano, Jorge Galindo y Francisco Drown, misioneros evangélicos, surgió la Asociación de Desarrollo Jíbaro del Oriente Ecuatoriano (ADJOE). La creación de esta organización tuvo como objeto el defenderse de la misión salesiana que quería penetrar en la zona norte de la provincia de Morona Santiago y del avance de los colonos de quienes se decía que eran comunistas, así como, la realización de programas de desarrollo, fundamentalmente ganaderos. En el año de 1966 se consiguieron 15 cabezas de ganado para que se cuiden en forma comunitaria, constituyendo la base para que ahora Macuma, sea una zona ganadera.

Luego de cinco años de permanencia de estos primeros asesores, los Shuar nos dimos cuenta de que ellos buscaban sus propios intereses, y que los fondos que venían para ayudamos eran utilizados para su proyecto. Mientras tanto nosotros seguíamos afrontando la misma situación de miseria y marginalidad.

La Misión impidió a nuestros dirigentes salir a otros lugares o buscar apoyo. La idea que siempre se nos inculcó fue la de que el dinero no era importante y la de que ningún Shuar podía tener dinero pues en algo que solo Dios podía dar.

Por eso, nuestros primeros dirigentes descuidaron el aspecto de promoción
económica.

Mientras los protestantes decían que los católicos eran diablos. los católicos también decían que los protestantes éramos diablos. Esta política divisionista separó a nuestros pueblos y nos impidió el relacionamos con organizaciones similares. Se había formado una barrera, pero eso no iba con nuestra forma de ser tradicional, no era nuestra vida como hombres Shuar pertenecientes a un mismo pueblo. La religión no nos daba la oportunidad de vivir como un pueblo unido.

En vista de que a la población Shuar no nos gustaba el término jíbaro por su carácter peyorativo y a fin de que no sea una organización encaminada sólo al desarrollo, en 1976 cambiamos el nombre al de Asociación Independiente del Pueblo Shuar Ecuatoriano (AIPSE). Este nombre, por un lado, indica nuestra decisión de ser independientes, y por otro, la inclusión del nombre shuar quiere decir que somos hombres, que podemos pensar.

Después de varios años de lucha en que nos dimos cuenta de que se tomaba nuestro nombre para los intereses ajenos, en 1978, decidimos que salgan los misioneros que estaban en la Asociación. Si bien en un principio la palabra "independiente" tenía como punto de referencia a los católicos, conforme se concientizó este concepto, para nosotros se amplió ese significad o implicando la independencia de toda ingerencia ajena a nuestros pueblos.

La AIPSE, cuenta en la actualidad con 70 centros afiliados. Nuestros principales problemas se deben a:

La Misión, ha solicitado ayudas a nombre de la AIPSE que no han llegado al pueblo Shuar de Macuma. Tal es el caso de la radio Río Amazonas que fue traída en nuestro nombre por Pancho Drawn en 1962. Ahora estamos gestionando su traspaso a la AIPSE, para lo cual solicitamos el apoyo de la CONAIE y de otras organizaciones fraternas.

La empresa Alas para el Socorroque haciendo caso omiso de lo que debió ser su misión de servicio a los pueblos marginados de la amazonía, en la actualidad se ha con vertido en un instrumento de atropello y explotación de los indígenas. Por ello pedimos que esta empresa se renueve y sirva verdaderamente a nuestro pueblo.

El IERAC tiene paralizadas las mediciones y los trámites de legalización de la tierra.

La penetración de cooperativas de colonos dentro de los programas del CREA. Por ejemplo, la cooperativa San José de Morona que en la actualidad está invadiendo más de 700 has. pertenecientes al centro Panientsa, hecho que incluso da lugar a que se nos presione y se nos ponga condiciones, pues como nos dijeron hace poco en el IERAC "para que nosotros mandemos equipo topográfico, ustedes tienen que entregarnos las 700 has."

La educación, ya que tenemos 23 centros que carecen de educación fiscal y la Dirección Provincial de Educación no atiende nuestras solicitudes ni siquiera en lo referente a la educación compensatoria de adultos. La falta de recursos para iniciar programas de índole social y económico lo que constituye uno de los problemas más graves a los que en la actualidad se enfrenta la AIPSE.
Una de nuestras mayores conquistas es el hecho de que a más de cincuenta años de haber estado separados ideológica, material y económicamente, a partir del año 1986, firmamos un convenio de acuerdo mutuo con la Federación de Centros Shuar, demostrando así la madurez que nuestras Organizaciones han alcanzado.

Tenemos además relaciones con la CONFENIAE como organización fraterna. La AIPSE como organización libre busca relacionarse con otras organizaciones especialmente indígenas. De esta manera, vamos superando el aislamiento en que nos mantuvo por mucho tiempo la Misión Evangélica. Ahora entablamos relaciones, discutimos, reflexionamos y confiamos en que con nuestro esfuerzo, unión, organización y con el apoyo de otras organizaciones saldremos adelante como hombres Shuar libres. A partir del Primer Congreso de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador, celebrado en noviembre de 1986, somos miembros del CONAIE.