ASTRONOMIA INDIGENA:
CONOCIMIENTOS ANCESTRALES SE VIGORIZAN DESDE LA EIB
EL INICIO DEL AÑO DE LOS PUEBLOS ANCESTRALES
EL DÍA DEL SOL RECTO
Teoría astronómica para recuperar nuestra ancestral identidad cultural, basada en el conocimiento del Sol y la medición prehispánica del tiempo.
Por: Gustavo Guayasamín Crespo.
¿ EL 1RO. DE ENERO, ES EL PRIMER DÍA DEL AÑO ?
El absurdo científico más espectacularmente difundido en el mundo es la celebración del 31 de diciembre, como fecha de finalización del año.
El año no termina el 31 de diciembre, ni se inicia el 1ro. de enero. Si año es el tiempo que tarda la tierra en darle una vuelta completa al Sol, no existe en el cielo ninguna señal relevante que nos permita marcar astronómicamente el punto de partida del actual Calendario Gregoriano.
¿ Es el lugar en que está la tierra el 1ro. de enero? El año puede empezar en A, B, C o cualquier punto arbitrariamente escogido.
No hay nada en el cielo de la noche del 31 de diciembre ni del 1ro. de enero que nos permita afirmar que hemos vuelto al punto de inicio del calendario europeo. Si el punto de partida del actual calendario, no tiene un evidente sustento astronómico como para darle derecho de imponerse en el mundo, peor aún, ni siquiera responde a una fecha histórica o religiosa medianamente significativa.
Busquemos una respuesta sabia en nuestra milenaria forma de Medir el Tiempo.
¿Cómo descubrieron nuestros mayores que el año tiene 365 días y los bisiestos 366, los Equinoccios y los Solsticios, las 4 estaciones, las 12 o 13 Lunas del ciclo anual del Sol, los tiempos de siembra y cosecha y el Primer día del año?
Responder esta pregunta significa recuperar nuestra milenaria Identidad Cultural, basada en el sabio conocimiento del Sol y la Medición prehispánica del Tiempo.
UN DATO CLAVE DE LOS CRONISTAS.
Revisado las fuentes etnohistóricas dejadas por varios cronistas, podemos encontrar algunos párrafos que nos acercan a la astronomía indígena prehispánica, para reconstruir por fragmentos nuestra ancestral forma de Medir el Tiempo.
El Padre José de Acosta en el capítulo denominado: Del modo de contar los años que usaron los Ingas , escribe:
"Para tener. la cuenta del año, usaban esta habilidad. en los cerros que están alrededor de la ciudad de Cuzco. tenían puestos. doce pilajeros en tal distancia y postura, que en cada mes señalaba cada uno donde salía el sol y dónde se ponía." [1]
El Padre Bernabé Cobo en el capítulo: Del cómputo del tiempo , escribe:
". Para que fuese cierta y cabal su cuenta. por los cerros y collados que estaban alrededor del Cuzco tenían puestos dos padrones o pilares al oriente y otros al poniente de aquella ciudad." [2]
Juan de Betanzos en el Capítulo: Que trata de cómo el Ynga Yupangue señaló e los meses ., nos indica que el Inca mandó hacer unos relojes,
". que todas las mañanas e tardes miraba el sol en todos los meses del año mirando los tiempos de sembrar y coger y así mismo cuando el sol se ponía y así mismo miraba la luna cuando era nueva e llena e menguante. Los cuales relojes hizo hacer el calendario encima de los cerros más altos, a la pare do el Sol salía y a la parte do se ponía". [3]
Garcilaso e la Vega en el capítulo llamado: Alcanzaron la cuenta el año y los solsticios y equinoccios , nos dejó un texto extraordinario:
"Para verificar el equinoccio tenían columnas de piedra riquísimamente labradas , . Los sacerdotes cuando sentían que el equinoccio estaba cerca, tenían cuidado de mirar cada día la sombra que la columna hacía". [4]
Los párrafos escritos a fines del 1500 e inicios del 1600 nos están hablando el elemento clave que usaron nuestros antepasados para Medir el Tiempo: "pilarejos", "pilares", "relojes de cantera", "columnas de piedra", por lo que podemos plantear, con el respaldo de los cronistas la base fundamental de nuestra propuesta:
Los sabios indígenas levantaron columnas para observar al Sol por medio de la Sombra.
III. LAS ENSEÑANZAS DEL SOL.
Si ponemos nuestro rostro frente al lugar por donde nace el Sol y miramos la sombra de una columna, observaremos que un tiempo la sombra de la mañana para a la tarde girando por el lado izquierdo y otro por el lado derecho.
Así como los antiguos sabios indígenas, los actuales pueblos latinoamericanos también podemos comprobar que la sombra de la Columna gira de la siguiente manera:
En México: 10 meses por el lado izquierdo y 2 por el derecho.
En Guatemala: 9 meses por el lado izquierdo y 3 por el lado derecho.
En el Cuzco: Cerca de 4 meses por el lado izquierdo y más de 8 por el lado derecho.
En Tiahuanaco : 2 meses por el lado izquierdo y 10 por el lado derecho.
En Quito: 6 meses por el lado izquierdo y 6 por el lado derecho.
Si los antiguos Maestros de la Astronomía , se dieron cuenta, que un tiempo la sombra gira por el lado izquierdo y por otro el derecho, debieron mirar con más atención a la sombra del día en el que se produce el cambio.
Cuando detectaron los días que la sombra estaba próxima a cambiar, porque l medio día la columna proyectaba sombras cada vez más cortas, notaron que antes de pasar de lado, se produce un día, en el que la sombra de la mañana continúa a la tarde recorriendo un camino recto. En ningún momento del día se desvía la sombra a la izquierda o la derecha, más aún, ese día al medio día sucede algo excepcional: la columna se queda sin sombra .
Si todos los días la sombra pasa, bastante o ligeramente torcida, en su caminar de la mañana a la tarde, al día que la sombra no se tuerce a ningún lado, nuestros antepasados le llamaron: "El Día del Sol Recto" .
[1] José de Acosta, Historia Natural y moral de las Indias. (1962: 283 <1950: Cap . 2>)
[2] Bernabé Cobo, Hitoria el Nuevo Mundo. (1956: 142 <1653: Cap . 37>)
[3] Juan de Betanzos, Suma y Narración de los Incas. (1956: 142 <1635: Cap . 37>)
[4] Gracilaso de la Vega , Comentarios Reales de los Incas. (1991: 120 <1609: Cap . 22>)